El café frente al cambio climático

Curso: Cambio climático y su dimensión ecología y socioeconómica

INTRODUCCION

El café de México

México está en una situación privilegiada para la producción de café de alta calidad, esto debido a su posición geográfica, condiciones climáticas, y aspectos geomorfológicos, tales como la fertilidad de sus suelos. México como país cuenta con un estimado de 780.000 ha de cafetales,  concentrando la mayoría de su producción en tres estados: Chiapas (42%), Veracruz (26%) y Oaxaca (12%) (AMECAFE 2012). A diferencia de otros países importantes por su producción del café, la producción cafetalera en México es única en la medida en que generalmente se realiza en armonía con el medio ambiente; por un lado usa menos pesticidas y por el otro se hace bajo cobertura, es decir que los cafetales se encuentran a la sombra de otros árboles con una gran biodiversidad. De hecho, México fue el primer país exportador del café orgánico y hasta hace poco fue el mayor productor del café orgánico (USDA 2010). Muchas de las regiones cafetaleras más importantes del mundo se consideran “zonas calientes” para la conservación de la biodiversidad, así como de otros servicios ambientales (Méndez 2004). En México, un estimado del 90% de la producción cafetalera se lleva a cabo bajo sombra y muchas veces los cafetales coinciden geográficamente con fragmentos de bosque mesófilo de montaña; un tipo de bosque con alta biodiversidad pero a la vez sumamente vulnerable ante los impactos del cambio climático. Este tipo de bosque ocupa menos del 1% del territorio nacional, pero alberga a un 10 a 12% de las especies que se encuentran este país mega-diverso país (Rzedowski et al 1993). El café de México también cuenta con gran importancia socio-económica. Su producción es la actividad económica principal para un estimado de 3 millones de personas que viven en comunidades, de las cuales, en un 60% predominan grupos indígenas. La mayoría (2/3) de los cafeticultores producen a pequeña escala, es decir, menos de una y media hectáreas (AMECAFE 2012). A escala nacional, el café es el principal cultivo de exportación después de los cereales.

El café de Veracruz

  Hoy en día, Veracruz es el segundo estado en importancia en cuanto a producción a nivel nacional, pero a la vez es el estado con la segunda tasa más alta de deforestación del país (Allan Ellis y Martínez Bello 2010). La cobertura forestal virgen restante solamente ocupa un 8 a 10% de toda la superficie del estado (SAGARPA 2011), y  los cafetales ocupan un estimado del 40% de la superficie forestal, sobre todo en las zonas montañosas. Dichos cafetales podrían funcionar para contender con los impactos de cambio climático porque debido a que propician la existencia de pasillos biológicos entre los fragmentos de bosque aislados. Si se pretende contender con los problemas socio-económicos-ambientales que provoca el cambio climático, es preciso considerar a esos cafetales como sistemas agroforestales y por lo tanto llegar a entender su funcionamiento eco-sistémico.

Project Details:

Curso: Cambio climático y su dimensión ecología y socioeconómica
Dr. Alejandro Yáñez-Arancibia

Funcionamiento eco-sistémico de los cafetales

 
Antes que nada hay que reconocer el valor de los cafetales en cuanto a su función ecológica, su dimensión social y su rendimiento económico. Los beneficios que aportan los cafetales bajo de es un tema bien documentado y esto facilita el planteamiento de proyectos que vinculen los servicios ambientales con los beneficios socio-económicos. Para efectos de este artículo, se considera a un ´cafetal de sombra´ como un sistema agroforestal que pude ser rústico, de policultivo tradicional, o de policultivo comercial (Moguel y Toledo 1999). Combinando estas tres categorías de café de sombra; en el estado de Veracruz, aproximadamente el 95% de los cafetales son de sombra (SAGARPA 2004). A escala local, el mosaico de árboles y plantas dentro de los cafetales provee una gran biodiversidad, la cual mantiene los servicios ambientales tan importantes para la calidad tanto ambiental como social. Los árboles amortiguan el impacto del agua durante las épocas de lluvias fuertes, mientras que el follaje y las desmochas aumentan la capacidad renovadora del suelo. Todo ello reduce la erosión del suelo,
fortalece la recarga de aguas freáticas, y en suma, mantiene un ciclo sostenible, saludable del agua. La biodiversidad dentro de los cafetales de sombra también puede aportar beneficios sociales tales como la provisión adicional de alimentos (ya sea de los árboles frutales o de las plantas comestibles) y favorecer los servicios culturales (por medio de las plantas medicinales así como la conexión con la tierra, y la espiritualidad). Los cafetales de Veracruz también son importantes para el funcionamiento eco-sistémico a nivel de paisaje.  Muchas veces estos están ubicados en las partes más altas o medias de cuencas hidrológicas; por lo tanto, pueden influir la productividad (y la salud) tanto de las tierras como de los habitantes río abajo. Esto significa que un uso inapropiado o ineficaz de agentes agroquímicos puede contaminar no solamente el cafetal, sino también los ecosistemas adyacentes, ya sean bosques vírgenes o en rehabilitación (incluso acahual), áreas cultivadas, o zonas residenciales.  Todo lo cual afecta la calidad de las aguas río abajo y por ende la salud de los habitantes (Manson 2014).

LOS CAFETALES FRENTE AL CAMBIO CLIMATICO

Está bien documentado que los cambios climáticos modificarán las regiones más adecuadas, así como las mejores temporadas para los diferentes cultivos; resultando en una redistribución global de las zonas cultivables (IPCC 2014). Estudios sobre la producción del vino indican que las regiones viticulturas de los EUA se desplazarán hacia el norte y como resultado la ciudad de Walla Walla de Washington se convertirá en el nuevo ´Napa Valley´ de California (Diffenbaugh et al. 2011). De manera similar, los cambios en la temperatura y las precipitaciones provocados por el cambio climático modificarán las regiones cafetaleras del siglo XXI en adelante. Los aumentos en la temperatura pueden provocar que el café se cultive a altitudes mayores a las que se cultivaba anteriormente. Actualmente el café de calidad, o café de altura en México se cultiva en el rango de los 900 a los 1,300 metros sobre el nivel del mar. En Veracruz la mayor parte de la producción de café se lleva a cabo dentro de este rango de altitud (AMECAFE 2012). Aún más, un estimado del 98% del café producido en México es de la especie arábica, la cual se considera la especie predilecta, por encima de la especie robusta  en el mundo de café de especialidad (USDA 2010). Hasta un cierto grado, temperaturas más altas pueden proporcionar al productor mayores cosechas debido a que existe una correlación positiva entre la temperatura y la productividad. Sin embargo, aumentos extremos en la temperatura pueden traer consecuencias devastadoras. Este año Brasil sufrió su peor sequía en la última década;  la cual afectó con mayor severidad la región Minas Gerias, donde hay mayor concentración del cultivo de café arábica.
Como consecuencia de la falta de agua, los cafetales bajaron su productividad a tan solo 30 kg/árbol para los cafetos nuevos o a 35-40 kg/árbol para los cafetos viejos (BBC 29 mayo 2014). Brasil es el primer país en cuanto a producción del café y cuenta con un tercio de la producción mundial. Por lo tanto, los cambios en su abasto afectan los mercados internacionales. Se estima que el abasto global estará 11 millones de sacos por debajo de la demanda durante esta cosecha 2013-2014 (Bloomberg 23 abril 2014). Como resultado los precios mundiales del café ya han subido un 66% en lo que va del año (WSJ 13 mayo 2014). La sequía de Brasil no es el único ejemplo de los costos económicos y sociales que se esperan como resultado del cambio climático. No es sino una de las primeras alarmas que escucharemos relacionada con dichos costos. Los aumentos en la temperatura también pueden hacer que los cafetales sean más vulnerables a las plagas (la broca) y las enfermedades (la roya). A ciertas alturas, los cafetales se encuentran dentro de una zona ideal para la producción de café de alta calidad debido a diversos factores; uno de ellos es la temperatura. Durante inviernos más cálidos y debido a mayores temperaturas, la roya no desaparece (lo cual implica una menor producción, por lo tanto implica también pérdidas económicas).  En la cosecha del 2013-2014, la producción de café en toda América Central disminuyó un 40% comparado con la cosecha anterior del 2012-2013 una disminución debida en gran parte al brote de la roya y la broca (Guardian 28 marzo 2014). Lo cual también representó un costo económico que según algunos cálculos es fue de aproximadamente $500 millones de USD (Guardian 28 marzo 2014).

Vulnerabilidad e impactos sociales

Los grandes países productores de café tales como Brasil, Vietnam, Indonesia, Colombia y Etiopia tienen mayores recursos públicos para adaptarse y contender con el cambio climático; sin embargo, países como México y otros países en Centro América cuentan con menos de dichos recursos para adaptarse. Las comunidades más vulnerables al cambio climático son comunidades marginadas en el sentido social, económico, cultural, político, institucional, etc. Para estas comunidades, los impactos del cambio climático podrían exacerbar otros factores estresantes tales como subidas en los precios de la canasta básica y mayor inseguridad alimentaria (IPCC 2014). En el estado de Veracruz, las principales zonas cafetaleras (Huatusco, Coatepec, y Córdoba) se superponen con las regiones con más alta tasa de marginación (Fig. 1). Los últimos años de precios bajos durante la denominada “crisis del café” en la que nos encontramos, han provocado que muchos productores conviertan sus tierras a otro cultivo, sobre todo el de la caña que es un cultivo más intensivo y que agota más el suelo, o al desarrollo de viviendas. De hecho, un dato alarmante es que en la última década un estimado de 42 millones de hectáreas de café de sombra ha sido convertido a esos tipos de uso de suelo (Manson 2014). Otra consecuencia observada también en Veracruz, es que hay muchos casos de abandono de fincas, búsqueda de empleo en otras ciudades, o migración. La producción del café frente la vulnerabilidad de los mercados internacionales, aunada a  la incertidumbre por los impactos del cambio climático, significa que la cafeticultura de Veracruz está en un momento de severa incertidumbre que requiere acción inminente, y por lo tanto la colaboración transdisciplinaria de forma inmediata.
Fig 1. Grado de marginación: las principales zonas cafetaleras (Huatusco, Coatepec, y Córdoba) se superponen con las regiones con más alta tasa de marginación (CAFECOL 2005).

Estrategias de adaptación y mitigación

El impacto del cambio climático variará dependiendo de  factores ecológicos y socioeconómicos; y por ende, el alcance de su capacidad de adaptación y mitigación también varía. A pesar de más de 20 años de estudios científicos sobre los impactos del cambio climático, hay todavía un gran vacío de conocimiento en relación a los procesos de adaptación; sobre todo, en cuanto a su planeación e implementación (IPCC 2014). En base al marco operativo propuesto por el IPCC, propongo algunas acciones con miras a la formulación de medidas de mitigación y adaptación (Fig 2).
Fig. 2. Acciones con miras a la formulación de medidas de mitigación y adaptación.

CONCLUSION

Los cafetales son mucho más que sistemas productivos de agricultura sino que son también sistemas de ecosistemas funcionales, por lo tanto, muchos de los beneficios que propician están relacionados con la dinámica de los suelos, la biodiversidad de la cobertura de sombra, y su función en el mantenimiento de las cuencas hidrológicas. El cambio climático es el “tema del siglo” y como tal, un aspecto ambiental que debe ser tomado en cuenta  en los programas para fortalecer la cafeticultura de Veracruz. Queda claro que los cafetales son sistemas agroforestales, los cuales son piezas de una ecuación más grande para responder ante el cambio climático así como ante los problemas que este conlleva, tales como la crisis alimentaria, y el desarrollo socioeconómico.

Literatura citada (Referencias)

Alan Ellis, Edward y Marisol Martínez Bello. “Vegetación y uso de suelo.” Patrimonio Nacional. Gobierno del Estado de Veracruz. 2010. AMECAFE. Plan Integral de Promoción del Café de México. Web. Febrero 2012. Diffenbaugh, Noah S, Michael A White, Gregory V Jones and Moetsasim Ashfaq. “Climate adaptation wedges: a case study of premium wine in the western United States.” Environmental Research Letters. 6 (2011): 1-11. Hernández-Martínez, Gerardo. “Presentación de Colver.” 28 agosto 2013. IPCC WGII. Climate Change 2014: Impacts, Adaptation, and Vulnerability: Summary for Policymakers. 31 marzo 2014. Josephs, Leslie. “Brazilian Exports Cool Coffee’s Rally.” Wall Street Journal. 13 mayo 2014. Web. Manson, Robert. “Re: Stanford Coffee Symposium.” Correspondencia personal. E-mail. 28 abril 2014. Méndez, Ernesto. “Farmers’ Livelihoods and Biodiversity Conservation in a Coffee Landscape of El Salvador.” Confronting the Coffee Crisis: Fair Trade, Sustainable Livelihoods and Ecosystems in Mexico and Central America. Ed. Christopher M. Bacon et al. Massachusetts Institute of Technology MIT Press, 2008. 207-236. Print. Perez, Marvin G. y Margane Lapeyre. “Coffee Defines Gravity, Surges to 26-Month High on Brazil.” Bloomberg News. 23 abril 2014. Rzedowski et al. Biodiversity, Ecosystems, and Conservation in Northern Mexico. Oxford University Press, 2005. SAGARPA. Fomento Productivo y Mejoramiento de la Calidad del Café de México. México. 2004. USDA Foreign Agricultural Service. GAIN Report: Global Agricultural Information Network. Mexico Coffee Annual: Mexico Corners the Market on Organic Coffee Production. 7 May 2010. Watson, Katy. “Drought hits Brazil’s coffee industry.” BBC News. 29 mayo 2013. Web.